El sacerdote colombiano que trata a los ‘poseídos’

padre Utria
El sacerdote Eduar Utria, de la Arquidiócesis de Barranquilla, es el encargado de tratar a personas con supuestas posesiones diabólicas y los temas relacionados con el ocultismo.

El padre Eduar Casimiro Utria Londoño tiene 40 años y, desde los 14, dedica su vida a Cristo. A esa edad entró al seminario. Es alto, de piernas y brazos delgados, pero la barriga de gran tamaño lo hace lucir más grande de lo que es. Viste camisa negra que combina con el alzacuello, la ‘lengüita’ blanca, que hace parte de la vestimenta típica de un sacerdote. Por lo general, usa bluyín y sandalias.

Es psicólogo de profesión (estudió en el Seminario Juan XXII), por eso el padre Eduar es el encargado de atender en la Arquidiócesis de Barranquilla los casos relacionados con supuestas posesiones diabólicas y con el ocultismo. Además, desde hace casi tres años es el párroco de la iglesia de Santa Rita de Casia en Sabanagrande, Atlántico.

Lejos está el padre Utria de aquellas imágenes de los reservados sacerdotes Lankester, Karras y Dyer, quienes le ‘sacaron’ el demonio a Linda Blair en la película de terror El Exorcista (1973), hoy toda un clásico del cine. Este  “exorcista” criollo tiene un estilo caribeño: habla bastante, ríe todo el tiempo y le ‘mama gallo’ a todo el que entra  a la casa cural de la Iglesia de Santa Rita.

Al hablar de brujas, duendes, posesiones demoniacas o maleficios –menciona Utria- hay quienes se aprovechan de lo económico. “El problema no es que le quiten la plata a la persona, lo que pasa es que si esta tiene un brote psicótico, es decir oye y ve cosas, puede terminar peor. Con un estado psicológico en el que puede sentir un impacto o alucinaciones más fuertes. Alucinaciones de tipo táctil (que los tocan)”, explica Utria.

Según el cura, ante un caso de estos, lo primero que él hace es una valoración psiquiátrica y psicológica para descartar cualquier “índice” (problema) de tipo mental. Cuando se detecta qué es lo que pasa -continúa Utria- se “trabaja” espiritualmente a la persona el sentimiento de culpa, el amor y el perdón de Dios, y, al final, logran tener un poder de sanación “grandísimo”, dice.

El párroco de Santa Rita dice que muchas veces llegan hasta él jóvenes, entre los 18 y 20 años, a quienes todos señalan de que “tienen el diablo encima o se les metió un espíritu”. Y, en realidad, – dice Utria – se trata de jóvenes que están pasando por una fuerte depresión, marcados por motivos ajenos como condiciones sexuales, señalamientos y matoneo. “A estos se les da acompañamiento espiritual y se curan”, menciona.

Cada semana atiende entre dos y tres casos de jóvenes que llegan con supuestas posesiones.

Caso especial

El párroco de la iglesia de Santa Rita recuerda que el año anterior acudió a él un médico barranquillero que decía estar poseído por un “demonio homosexual fuerte”, que lo agobiaba día y noche. En su trance –rememora Utria- el médico decía hablar griego.

“Conseguí alguien que hablara en griego y resulta que el médico lo que decía eran palabras atravesadas”, explica. Todo acabó cuando Utria trató al galeno y encontró que tenía una depresión “enmascarada”.

El padre prefiere no dar más detalles de esa historia porque el resto es “secreto de confesión”.

Con los exorcismos, de acuerdo con Utria, la Arquidiócesis de Barranquilla maneja el tema con mucha discreción. El anterior arzobispo de Barranquilla, Rubén Salazar Gómez, prohibía hablar del tema y “se atribuía que el exorcista de la diócesis era el arzobispo”, no los curas.

Utria señala que ahora, con el actual arzobispo monseñor Jairo Jaramillo, han tratado de definir quién o quienes deben tratar el tema. “Y en esos casos aparezco yo. Los curas de otras parroquias traen a las personas hasta donde mí”, confiesa.

Según él, las películas empezaron a mostrar formas como se comportan los endemoniados y la gente imita esas conductas. Utria indica que no ha visto una persona “asediada” por un espíritu, pues siempre lo que hay es “personas asediadas por un pecado fuerte en el alma”.

“Hablar de una persona que tiene el demonio, es decir que está lejos de Dios. El mal no existe, el mal es estar lejos de Dios, dijo Santo Tomás de Aquino (…)”, responde el cura.

El duende de Santo Tomás

La semana anterior, en el municipio de Santo Tomás, vecino de Sabanagrande y cercano a la parroquia de Utria, hubo un alboroto colectivo por la supuesta aparición de un duende que ahuyentó al administrador de una tienda, porque el “diminuto ser” pidió que lo “dejaran en paz” con un mensaje escrito en una pared con letras de color rojo.

El propietario de la tienda El Oasis, situada en la calle 3 No. 11-53, sector cercano a la plaza del municipio, tuvo que cerrar las puertas de su negocio desde que, según él, se escucharon ruidos y luego volaran unas botellas de vidrio por el lugar sin que nadie las lanzara.

Estas fueron las palabras que, según el tendero, escribió el duende en la parte interna del negocio situado a pocos pasos de la plaza del pueblo.

Entre los tomasinos también corrió la versión de que, anterior a lo visto por el tendero,  ocurrieron situaciones “extrañas” en la zona como el incendio repentino de una pila de basura y luego el hallazgo de una muñeca llena de alfileres en la puerta del negocio del comerciante.

Frente a este y otros casos similares, el sacerdote expresa que se trata de “cuadros psicóticos” que generan impacto e histeria colectiva entre la población. Para ese tipo de situaciones, Utria combina un discurso clínico con lo espiritual.

“Nuestras poblaciones del Atlántico tienen arraigadas esas costumbres por las raíces africanas y la cercanía con países donde existen creencias, mitos, relacionados con hechicería, maleficios y espíritus. En personas con un bajo nivel intelectual, sin preparación, estos temas inciden demasiado. Y causan más problema cuando la solución que le buscan es con la persona menos indicada”, explica el cura.

La otra mirada

Álvaro Palacio es investigador de temas paranormales. Expresa que la presencia de espíritus o ‘espantos’, como son llamados popularmente en la Costa, guarda relación con sucesos trágicos que ocurren en determinados lugares.

“Queda una presencia, una energía plasmada allí que se repite. A las personas que experimentan estas actividades paranormales les cambia la vida”, dice Palacio.

Sobre el tema de los duendes, en especial el que supuestamente apareció en Santo Tomás, el investigador señala que en muchos pueblos del país describen estas “criaturas” como pequeños demonios que poseen las casas, creando caos en ellas, escondiendo objetos o creando actividad paranormal como: movimientos de objetos, ruidos de noches, hasta quemar partes del hogar con el fin de dominar sicológicamente a su víctimas.

Palacio agrega que “los duendes son espíritus de niños que murieron sin recibir bautizo” y que, según las creencias, las formas de defenderse de estas entidades es poniendo en los cuartos vasos de agua con pitillo o lentejas o granos esparcido en el suelo, para que estos aun con conciencia de niños se distrajeran  jugando con el agua haciendo burbujas o contando los granos en el suelo”.

Rememora el estudioso del tema que hace algunos años apareció el comentario de que en el barrio La Magdalena aparecía un duende y, como un tributo, el propietario de la vivienda en que sucedía la supuesta aparición terminó nombrando un estadero de música con su nombre. “El duende rumbero”, así se llamó el local que tocaba todos los fines de semana música salsa y antillana. Hoy es solo un sitio de referencia para ubicar direcciones.

Con la jocosidad propia del costeño, el padre Utria dice que son muchas las historias de ‘espantos’ o fenómenos paranormales que se repiten de esquina en esquina, de barrio en barrio, y pasan de generación en generación. Realidad o mitos, estas historias no desaparecen. Por eso el padre aclara que siempre está en misión.

Fuente: Reportaje de Kenji Doku en http://www.elheraldo.co

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Acerca de Josep Riera de Santantoni

Parapsicólogo e investigador psíquico. Hipnoterapeuta. Consejero y Sanador Espiritual. Exorcista y terapeuta de Liberación, por la gracia de Dios. Su esposa Aguamarine es Alta Maga blanca, vidente y médium. Consejera espiritual. Experta en rituales de Limpieza, Descargas y y Contrahechizos.
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Una respuesta a El sacerdote colombiano que trata a los ‘poseídos’

  1. Carmen padilla dijo:

    Buenos días padre quisiera saber como hago para comunicarme con usted en mi casa están sucediendo cosas extrañas lo que nos hace pensar que un espíritu malo habita en ella sobre todo en una habitación ya no es posible dormir en ella el espíritu es muy agresivo quicier a saber si me puedes ayudar

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