Entrevista con el único exorcista de Castilla y León: “Quien no reza al Señor, reza al diablo”

ritual-exorcismos“El gran éxito del demonio ha sido pasar desapercibido y lograr que la gente viva en pecado mortal y no crea en él”. Con esta lapidaria frase, el único sacerdote autorizado en el conjunto de las diócesis de Castilla y León para realizar exorcismos resume la permanente preocupación de la Iglesia por los casos de personas poseídas por el diablo, una realidad que él vive en primera persona desde que hace tres años fue designado por su obispo para este cometido.

La agencia Ical, tras un acuerdo que contempla no revelar ni su identidad ni su diócesis, ha compartido con este experimentado sacerdote unas horas para profundizar en un ritual tan antiguo como la propia Iglesia Católica pero que todavía está lleno de mitos.

A lo largo de estos tres años desde que fue designado, ya se ha tenido que enfrentar a tres casos de posesión, que son los más complicados para el exorcista y los “más terribles” para las personas que los sufrieron y también para quienes le ayudaron, dada “la irascibilidad y la fiereza de los endemoniados”, así como a una decena de maleficios, “aquellos males causados a una persona por otra recurriendo al diablo”.

“En mi experiencia como exorcista, el caso más terrible fue el de un joven poseso consagrado al diablo. En pleno ritual, delante del sagrario y mientras era sujetado por seis ayudantes, esta persona fue capaz de soltarse y de atacarle con una navaja que guardaba en su bolsillo. Minutos después, cuando se decidió acostarle en el presbiterio, comencé a rociarle con agua bendita y de nuevo, como un resorte, se soltó e intentó agarrarle del pecho. La fuerza del demonio en estos casos es terrible y sobrecogedora. Sobre todo se manifiesta con dolores corporales muy fuertes, gritos de dolor y de blasfemia, y con unos ojos que unas veces parece que se salen de sus órbitas y que en otras ocasiones expresan un odio infernal. En estos caso la invocación de la Virgen María y algunos santos es eficacísima, especialmente a San Pío de Pietrelcina y a Juan Pablo II. Lo admirable de todo esto es que cuando el poseso sale del trance no se da cuenta de nada de lo que ha dicho o ha hecho”.

También recuerda otro caso en el que el poseso, que no tenía conocimientos de idiomas, respondía en español a mis preguntas en latín. “Los que han visto películas o han leído libros sobre exorcismos y después han presenciado directamente algún ritual, suelen afirmar que nunca se podrían imaginar que algo así fuera verdad”.

En la mayoría de los casos de personas que sufren el acoso del demonio o que están poseídos, “siempre han practicado el espiritismo, han solicitado los servicios de adivinos o se han consagrado a satanás en una secta”.

A pesar de haber vivido situaciones complicadas y de conocer que compañeros suyos han recibido amenazas por parte de sectas, este sacerdote, que responde al perfil que marcan los reglamentos eclesiásticos para nombrar a exorcistas -persona “docta, prudente y con integridad de vida”- asegura que nunca ha pasado miedo durante el ritual ya que “sé que soy una mera herramienta y que Jesucristo actúa a través de mí, aunque el maligno, de vez en cuando, se venga molestándome con pequeñas cosas”.

Supersticiones

Su mayor preocupación no son únicamente las sectas satánicas y sus rituales obscenos y a veces “asesinos” que provocan posesiones diabólicas, su mayor preocupación son las consecuencias producidas por la deriva “del materialismo y de las supersticiones que invaden la sociedad. Las posesiones diabólicas son pocas y muchísimas las vejaciones, obsesiones e infestaciones diabólicas. De Dios, y de quienes actúan según él pide, solamente proceden la verdad y el bien. Del diablo y de los que se dejan arrastrar por sus supersticiones, la mentira y el mal. Basta analizar la corrupción de la que está invadida nuestra sociedad”.

De todas formas, pide a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado más explicaciones sobre la desapariciones de niños y adolescentes, ya que no descarta que algún casos, “según me han confirmado personas entendidas”, hayan acabado siendo víctimas de estos rituales satánicos.

Síntomas

En el caso de las personas poseídas, los síntomas más claros que presentan son el odio a todo lo que tiene que ver con Dios y la Iglesia, sus ritos y sus imágenes, aunque también, una aversión terrible a los familiares más directos, especialmente a los padres, y a los amigos, principalmente si son creyentes y practicantes En el caso de los maleficios los síntomas no son tan claros. De todas formas, todos los “indicios deben ser sopesados cuidadosamente”. En este sentido, el sacerdote destaca que en algunos casos ha mantenido contacto directo con los psiquiatras que estaban atendiendo a las personas y que han tenido en cuenta su diagnóstico. “Cuando un psicólogo o un psiquiatra manifiesta imposibilidad o gran dificultad de curación y hay manifestaciones de odio hacia lo sagrado en el paciente, la acción diabólica es más que sospechosa”.

Aunque tiene claro que muchas personas consideran todo lo que se refiere al demonio como “una red de antiguallas y mitos de épocas pasadas, asegura en una sociedad como la actual, teñida por el “relativismo, la indiferencia e incluso de rechazo de Dios”, se cumple a la perfección aquella máxima del escritor Gilbert K. Chesterton, converso del anglicanismo, de que “aquel que dice que no cree en Dios no es que no crea en nada, sino que cree en cualquier cosa”. “Y cualquier cosa puede ser la práctica del espiritismo, la cartomancia o el horóscopo, el recurrir a brujos o el consagrarse a satanás. El maligno aprovecha cualquier modo de superstición para realizar su presencia en las personas o los lugares”.

Este sacerdote también recomienda leer los primeros capítulos del evangelio de San Mateo, “y contar la cantidad de veces en que Jesús se enfrenta con los demonios y los expulsa. Además, no hay que olvidar que antes de su Ascensión les otorgó a los Apóstoles el poder de expulsar demonios y ellos bien que lo ejercitaron como lo demuestra el libro de los Hechos de los Apóstoles. Tengamos en cuenta que la última petición de la oración enseñada por Jesucristo, el Padrenuestro es, según la traducción exacta, líbranos del maligno”.

La oración, la mortificación, el estudio, la experiencia de los casos tratados y la lectura de lo que otros exorcistas han realizado, principalmente el padre Amorth, exorcista de la diócesis de Roma durante varios lustros, forman parte de su preparación. “De las enseñanzas del padre Amorht me quedo con lo que afirma: “El mejor exorcismo es el sacramento de la penitencia, hoy tan despreciado por muchos católicos. Esto ha sido otro de los grandes triunfos del demonio”.

El Ritual de Exorcismos, renovado en 1998 bajó la autoridad de Juan Pablo II según el decreto del Concilio Vaticano II, aconseja realizar el exorcismo en «un oratorio u otro lugar oportuno, apartado de la multitud» donde esté destacada la imagen del crucifijo así como una imagen de la Virgen María. En este caso, su lugar preferido es el presbiterio de una iglesia y delante del sagrario.

Papa Francisco

Pero a pesar de la polémica sobre el posible exorcismo del Papa a un joven mejicano en la plaza de San Pedro y ante el revuelo informativo desatado hace muy poco tiempo por el nombramiento de los ocho exorcistas madrileños, “el exorcismo no es un asunto que ahora esté de moda”. En este sentido, nos recuerda que el papa Francisco, en su primera homilía en la capilla Sixtina ante los cardenales que le acababan de elegir, dejó clara la influencia perversa del diablo citando al escritor francés León Bloy, afirmando que “quien no reza al Señor, reza al diablo. Cuando no se confiesa a Jesucristo, se confiesa la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio”. Hace pocos días ante la nueva estatua en los jardines vaticanos del Arcángel San Miguel, debelador de Satanás, el Papa Francisco y con la presencia de Benedicto XVI, a quien se debe la idea de la colocación de la estatua, ha consagrado la iglesia a San Miguel y a San José, a quien en sus letanías se le invoca como terror de los demonios. Por algo será”.

Fuente:eldiadevalladolid.com

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Acerca de Josep Riera de Santantoni

Parapsicólogo e investigador psíquico. Hipnoterapeuta. Consejero y Sanador Espiritual. Exorcista y terapeuta de Liberación, por la gracia de Dios. Su esposa Aguamarine es Alta Maga blanca, vidente y médium. Consejera espiritual. Experta en rituales de Limpieza, Descargas y y Contrahechizos.
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Una respuesta a Entrevista con el único exorcista de Castilla y León: “Quien no reza al Señor, reza al diablo”

  1. maria ramirez dijo:

    es triste que hoy la mayoria de jovenes un siendo de padres catolico no quieran ir a la iglesia ni creen en nada de lo que uno le dice.no saben absolutamente nada, no conecen los mandmientos ni quieren rezar. usan un vocabulario horrible, son arrogantes,y prepotentes.satanas nos encuentra haciendonos ver las caidas en los sacerdotes por eso ya ellos no creen ni confian tampoco tienen desernimiento para proseder con prudensia mirando k todos son trampas para para k el debil caiga.debemos orar mucho por los hijos para k la otra generacion no venga contagiada.necesitamos buenos sacerdotes y gente de fe real y autentica k crean en DIOS y MARIA.

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